Cuándo y cómo cortar las uñas a un perro

Cuándo y cómo cortar las uñas a un perro
Cortar las uñas a un perro da respeto a casi todo el mundo, y con razón: hacerlo mal duele y puede sangrar. Pero unas uñas largas también son un problema serio para tu perro. Le cambian la forma de pisar, le hacen daño en las articulaciones y pueden llegar a clavarse. En esta guía te explico cómo saber si están largas, cada cuánto cortarlas, dónde está la vena que debes evitar y cómo hacerlo paso a paso con seguridad.
Cómo saber que las uñas están largas
No hace falta medir nada. Estas señales lo dejan claro:
- Suenan al andar. Si oyes "clic, clic" cuando tu perro camina por el suelo, las uñas tocan y están largas.
- Se curvan. Una uña sana acaba más o menos a ras del suelo. Si se curva hacia abajo o hacia un lado, le sobra.
- Le cambian la pisada. Las uñas largas empujan el dedo hacia arriba y el perro reparte mal el peso. A la larga, molestias en patas y articulaciones.
- Se enganchan. En alfombras, mantas o el sofá. Eso puede arrancar la uña y es muy doloroso.
Presta atención también al espolón, esa uña que algunos perros tienen más arriba en la pata. No toca el suelo, no se desgasta y se curva hasta clavarse si no la cortas.
Cada cuánto cortarlas
No hay una cifra exacta: depende de cuánto las desgaste tu perro. Un perro que pasea mucho por asfalto las gasta solo y necesitará menos cortes. Uno que va casi siempre por hierba o tierra, más.
Como referencia, cada tres o cuatro semanas suele ir bien. La mejor guía es el oído: cuando vuelvas a oír el "clic" en el suelo, toca cortar.
Dónde está la vena (y por qué no cortar de más)
Dentro de cada uña hay un lecho con vena y nervio, lo que en inglés llaman quick. Es la parte rosada que se ve en las uñas claras. Si cortas ahí, duele y sangra. Ese es el motivo de todo el cuidado.
La clave: corta solo la punta, la parte hueca y curva que sobresale, y nunca te acerques al lecho. Es mejor quedarse corto y repetir más a menudo que pasarse una vez.
Un truco útil: cuanto más cortas las mantienes con el tiempo, más se "retira" la vena hacia dentro. Así puedes ir acortando poco a poco uñas que estaban muy largas.
Cómo cortar las uñas paso a paso
Necesitas un cortaúñas para perros (de tijera o guillotina) o un limador eléctrico, y polvo hemostático por si acaso.
- Elige un buen momento. Con tu perro tranquilo, mejor tras un paseo. Que esté relajado.
- Sujeta la pata con suavidad. Apoya un dedo en la almohadilla y empuja con cuidado para que la uña salga bien.
- Localiza el lecho. En uñas claras, busca la parte rosada y mantente lejos de ella.
- Corta solo la punta. Un corte limpio y seguro, en ángulo, dejando margen de sobra antes del lecho.
- Ve uña por uña. Sin prisa. No olvides los espolones.
- Premia mucho. Una golosina tras cada pata convierte el corte en algo positivo. Si se agobia, para y sigue otro día.
Si quieres preparar a tu perro para que tolere bien que le toquen las patas, te ayudará leer cómo preparar a tu perro para la peluquería.
Qué hacer si sangra
Pasa, incluso a los profesionales. Que no cunda el pánico:
- Aplica polvo hemostático sobre la punta y presiona suave unos segundos. Es lo más eficaz.
- Si no tienes, sirve un poco de maicena o jabón neutro seco presionando sobre la uña.
- Mantén a tu perro tranquilo y quieto un rato; el movimiento reabre el sangrado.
- Si en unos minutos no para, sangra mucho o se repite, llama al veterinario.
Un sangrado leve se corta enseguida. Lo importante es tener el polvo hemostático a mano antes de empezar.
Perros con uñas oscuras
Aquí está la dificultad de verdad: en las uñas negras no se ve el lecho. No improvises. Hazlo así:
- Corta lascas muy finas, poco a poco, en lugar de un corte grande.
- Mira el corte de frente después de cada lasca. Cuando aparezca un puntito oscuro o algo más blando y húmedo en el centro, estás cerca del lecho. Para ahí.
- Ante la duda, quédate corto. Mejor repetir en unos días que hacerle sangrar.
Cuándo dejarlo al profesional
No pasa nada por no hacerlo tú. Acude a un profesional —peluquero o veterinario— si:
- Tu perro tiene todas las uñas oscuras y no te sientes seguro.
- Las uñas están muy largas o ya curvadas y el lecho ha crecido con ellas.
- Tu perro no se deja, se pone nervioso o intenta morder al tocarle las patas.
- Tiene espolones clavados o alguna uña rota o infectada: eso lo ve el veterinario.
Una sesión en la peluquería canina es barata, rápida y te quita el miedo. Y siempre puedes pedir que te enseñen a hacerlo en casa la próxima vez.
Para terminar
Cortar las uñas a tu perro es cuestión de calma y de cortar solo la punta, lejos del lecho. Hazlo cada tres o cuatro semanas, premia mucho y ten polvo hemostático a mano por si acaso. Con uñas oscuras, ve poco a poco; y si tienes dudas o tu perro no se deja, déjalo en manos de un profesional sin ningún reparo. Sus patas te lo agradecerán.